Juan de Mairena I
Juan de Mairena I Es el polÃtico, señores, el hombre capaz de resbalar más veces en la misma baldosa, el hombre que no escarmienta nunca en cabeza propia. ¡Demonios
** *Contra los progresistas y su ingenua fe en un mañana mejor descubrió Carnot la segunda ley de la termodinámica. O acaso fueron los progresistas quienes para consolarnos de ella decidieron hacernos creer que todo será para bien, como si el universo entero caminase hacia una inevitable edad de oro. De todos modos, he aquà la gran contradicción, alma de nuestro siglo —Mairena alude al suyo—, tan elegiaco como lleno de buenas esperanzas.
** *Que el camino vale más que la posada; que puestos a elegir entre la verdad y el placer de buscarla elegirÃamos lo segundo... Todo eso está muy bien —decÃa Mairena—; pero ¿por qué no estamos ya un poco de vuelta de todo eso? ¿Por qué no pensamos alguna vez cosa tan lógica como es lo contrario de todo eso?
* * *El a.stor de mis dÃas... He aquà una metáfora de segundo grado, realmente ingeniosa y de un barroquismo encantador. Meditad sobre ella.