El Corán
El Corán 52. Ves a los enfermos de corazón precipitarse a ellos, diciendo: «Tenemos miedo de un revés de fortuna». Pero puede que Dios traiga el éxito u otra cosa de Él y, entonces, se dolerán de lo que habÃan pensado en secreto.
53. Los creyentes dirán «¿Son éstos los que juraban solemnemente por Dios que sÃ, que estaban con vosotros? Sus obras serán vanas y saldrán perdiendo».
54. ¡Creyentes! Si uno de vosotros apostata de su fe... Dios suscitará una gente a la cual Él amará y de la cual será amado, humilde con los creyentes, altiva con los infieles, que luchará por Dios y que no temerá la censura de nadie. Éste es el favor de Dios. Lo dispensa a quien Él quiere. Dios es inmenso, omnisciente.
55. Sólo es vuestro amigo Dios, Su Enviado y los creyentes, que hacen la azalá, dan el azaque y se inclinan.
56. Quien tome como amigo a Dios, a Su Enviado y a los creyentes... Los partidarios de Dios serán los que venzan.
57. ¡Creyentes! No toméis como amigos a quienes, habiendo recibido la Escritura antes que vosotros, toman vuestra religión a burla y a juego, ni tampoco a los infieles. ¡Y temed a Dios, si es que sois creyentes!
58. Cuando llamáis a la azalá, la toman a burla y a juego, porque son gente que no razona.