El Corán
El Corán 22. El dÃa que les congreguemos a todos, diremos a los que hayan asociado: «¿Dónde están vuestros pretendidos asociados?»
23. En su confusión, no sabrán decir más que: «¡Por Dios, Señor nuestro, que no éramos asociadores!»
24. ¡Mira cómo mienten contra sà mismos y cómo se han esfumado sus invenciones!
25. Hay entre ellos quienes te escuchan, pero hemos velado sus corazones y endurecido sus oÃdos para que no lo entiendan. Aunque vieran toda clase de signos, no creerÃan en ellos. Hasta el punto de que, cuando vienen a disputar contigo, dicen los que no creen: «Éstas no son sino patrañas de los antiguos».
26. Se lo impiden a otros y ellos mismos se mantienen a distancia. Pero sólo se arruinan a sà mismos, sin darse cuenta.
27. Si pudieras ver cuando, puestos de pie ante el Fuego, digan: «¡Ojalá se nos devolviera! No desmentirÃamos los signos de nuestro Señor, sino que serÃamos de los creyentes».
28. Pero ¡no! Se les mostrará claramente lo que antes ocultaban. Si se les devolviera, volverÃan a lo que se les prohibió. ¡Mienten, ciertamente!
29. Dicen: «No hay más vida que la de acá y no seremos resucitados».