El Corán
El Corán 30. Si pudieras ver cuando, puestos de pie ante su Señor... Dirá: «¿No es esto la Verdad?» Dirán: «¡Claro qué sÃ, por nuestro Señor!» Dirá: «¡Gustad, pues, el castigo por no haber creÃdo!»
31. Perderán quienes hayan desmentido el encuentro de Dios. Cuando, al fin, de repente, les venga la Hora, dirán: «¡Ay de nosotros, que nos descuidamos!» Y llevarán su carga a la espalda. ¿No es carga mala la que llevan?
32. La vida de acá no es sino juego y distracción. SÃ, la Morada Postrera es mejor para quienes temen a Dios. ¿Es que no razonáis...?
33. Ya sabemos que lo que dicen te entristece. No es a ti a quien desmienten, sino que, más bien, lo que los impÃos rechazan son los signos de Dios.
34. También fueron desmentidos antes de ti otros enviados, pero sufrieron con paciencia ese mentÃs y vejación hasta que les llegó Nuestro auxilio. No hay quien pueda cambiar las palabras de Dios. Tú mismo has oÃdo algo acerca de los enviados.
35. Y si te resulta duro que se alejen, auque pudieras encontrar un agujero en la tierra o una escala en el cielo para traerles un signo,... Dios, si hubiera querido, les habrÃa congregado a todos para dirigirles. ¡No seas, pues, de los ignorantes!
36. Sólo escuchan quienes oyen. En cuanto a los muertos, Dios les resucitará y serán devueltos a Él.