El Corán
El Corán 44. Y cuando Dios, al iniciarse el encuentro, os los mostró poco numerosos a vuestros ojos, igual que os empequeñeció a sus ojos, para que Dios decidiera algo que debÃa hacerse. Y todo será devuelto a Dios.
45. ¡Creyentes! Cuando encontréis a una tropa ¡manteneos firmes y recordad mucho a Dios! ¡Quizás, asÃ, consigáis la victoria!
46. ¡Y obedeced a Dios y a Su Enviado! ¡No discutáis! Si no, os desanimaréis y se enfriará vuestro ardor. ¡Tened paciencia, que Dios está con los pacientes!
47. No seáis como los que salieron de sus casas con pompa y ostentación, desviando a otros del camino de Dios. Dios abarca lo que hacen.
48. Y cuando el Demonio engalanó sus obras y dijo: «¡Nadie podrá venceros hoy, yo os protejo!» Pero, cuando las dos tropas se divisaron, dio media vuelta y dijo: «Yo no soy responsable de vosotros. Veo lo que vosotros no veis. Temo a Dios. Dios castiga severamente».
49. Cuando los hipócritas y los enfermos de corazón dijeron: «A éstos les ha engañado su religión». Pero quien confÃa en Dios... Dios es poderoso, sabio.
50. Si pudieras ver cuando los ángeles llamen a los que no han creÃdo, golpeándoles en el rostro y en la espalda. Y: «¡Gustad el castigo del fuego de la gehena
51. por las obras que habéis cometido, que Dios no es injusto con Sus siervos!»