El Corán
El Corán 53. Yo no pretendo ser inocente. El alma exige el mal, a menos que mi Señor use de Su misericordia. Mi Señor es indulgente, misericordioso».
54. El rey dijo: «¡Traédmelo! Le destino a mi servicio». Cuando hubo hablado con él, dijo: «Hoy has encontrado entre nosotros un puesto de autoridad, de confianza».
55. Dijo: «¡Ponme al frente de los almacenes del país! ¡Yo sé bien cómo guardarlos!»
56. Y así dimos poderío a José en el país, en el que podía establecerse donde quería. Nosotros hacemos objeto de Nuestra misericordia a quien queremos y no dejamos de remunerar a quienes hacen el bien.
57. Con todo, la recompensa de la otra vida es mejor para quienes creen y temen a Dios.
58. Los hermanos de José vinieron y entraron a verle. Éste les reconoció, pero ellos a él no.
59. Cuando les hubo suministrado sus provisiones dijo: «Traedme a un hermano vuestro de padre. ¿No veis que doy la medida justa y que soy el mejor de los hospederos?
60. Si no me lo traéis, no obtendréis más grano de mí ni os acercaréis más a mí»
61. Dijeron: «Se lo pediremos a su padre, ¡sí que lo haremos!»