El Corán
El Corán 62. Y dijo a sus esclavos: «¡Poned su mercancĂa en sus alforjas. Quizá la reconozcan cuando regresen a los suyos. Quizás, asĂ, regresen...»
63. De vuelta a su padre, dijeron: «¡Padre! Se nos ha negado el grano. EnvĂa, pues, con nosotros a nuestro hermano y asĂ recibiremos grano. Cuidaremos, ciertamente, de Ă©l».
64. Dijo: «Las seguridades que ahora me ofrecéis respecto a él ¿son diferentes de las que antes me ofrecisteis respecto a su hermano? Pero Dios es Quien cuida mejor y es la Suma Misericordia».
65. Y, cuando abrieron su equipaje, hallaron que se les habĂa devuelto su mercancĂa. Dijeron: «¡Padre! ÂżQuĂ© más podrĂamos desear? He aquĂ que se nos ha devuelto nuestra mercancĂa. Aprovisionaremos a nuestra familia, cuidaremos de nuestro hermano y añadiremos una carga de camello: será una carga ligera».
66. Dijo: «No lo enviaré con vosotros mientras no os comprometáis ante Dios a traérmelo, salvo en caso de fuerza mayor». Cuando se hubieron comprometido, dijo: «Dios responde de nuestras palabras».
67. Y dijo: «¡Hijos mĂos! No entrĂ©is por una sola puerta, sino por puertas diferentes. Yo no os servirĂa de nada frente a Dios. La decisiĂłn pertenece sĂłlo a Dios. ¡En Él confĂo! ¡Que los que confĂan confĂen en Él!