El Corán
El Corán 33. Ha sujetado a vuestro servicio el sol y la luna, que siguen su curso. Ha sujetado a vuestro servicio la noche y el dÃa.
34. Os ha dado de todo lo que Le habéis pedido. Si os pusierais a contar las gracias de Dios, no podrÃais enumerarlas. El hombre es, ciertamente, muy impÃo, muy desagradecido.
35. Y cuando Abraham dijo: «¡Señor! ¡Que esté segura esta ciudad! ¡Y evita que yo y mis hijos sirvamos a los Ãdolos!
36. ¡Señor! ¡Han extraviado a muchos hombres! Quien me siga será de los mÃos. Pero quien me desobedezca... Tú eres indulgente, misericordioso.
37. ¡Señor! He establecido a parte de mi descendencia en un valle sin cultivar, junto a tu Casa Sagrada, ¡Señor!, para que hagan la azalá. ¡Haz que los corazones de algunos hombres sean afectuosos con ellos! ¡Provéeles de frutos! Quizás, asÃ, sean agradecidos.
38. ¡Señor! Tú sabes bien lo que ocultamos y lo que manifestamos. No hay nada, en la tierra como en el cielo, que se esconda a Dios.
39. ¡Alabado sea Dios, Que, a pesar de mi vejez, me ha regalado a Ismael e Isaac! Mi Señor oye, ciertamente, a quien Le invoca.
40. ¡Señor! ¡Haz que haga la azalá, y también mi descendencia, Señor, y acepta mi invocación!