El Corán
El Corán 41. ¡Señor! Perdónanos, a mÃ, a mis padres y a los creyentes el dÃa que se ajusten cuentas».
42. No creas que Dios se despreocupa de lo que hacen los impÃos. Les remite solamente a un dÃa en que mirarán con los ojos desorbitados,
43. corriendo con el cuello extendido, erguida la cabeza, clavada la mirada, el corazón vacÃo.
44. ¡Prevén a los hombres contra el dÃa en que tendrá lugar el Castigo! Entonces, dirán los impÃos: «¡Señor! ¡RemÃtenos a un plazo próximo para que respondamos a Tu llamada y sigamos a los enviados!» «¿No jurasteis en otra ocasión que no conocerÃais el ocaso?
45. Habitasteis las mismas viviendas que habitaron quienes fueron injustos consigo mismos y se os mostró claramente cómo hicimos con ellos. Os dimos ejemplos...»
46. Urdieron intrigas, pero Dios las conocÃa, y eso que eran intrigas como para trasladar montañas.
47. No creas que Dios vaya a faltar a la promesa hecha a Sus enviados - ¡Dios es poderoso, vengador!-,
48. el dÃa que la tierra sea sustituida por otra tierra y los cielos por otros cielos, que comparezcan ante Dios, el Uno, el Invicto.
49. Ese dÃa verás a los culpables encadenados juntos,
50. sus indumentos hechos de alquitrán, cubiertos de fuego sus rostros.