El Corán
El Corán 28. Lleva este escrito mío y échaselo. Luego, mantente aparte y mira qué responden».
29. Dijo ella: «¡Dignatarios! Me han echado un escrito respetable.
30. Es de Salomón y dice: '¡En el nombre de Dios el Compasivo el Misericordioso!
31. ¡No os mostréis altivos conmigo y venid a mí sumisos!'»
32. Dijo ella: «¡Dignatarios! ¡Aconsejadme en mi asunto! No voy a decidir nada sin que seáis vosotros testigos».
33. Dijeron: «Poseemos fuerza y poseemos gran valor, pero a ti te toca ordenar. ¡Mira, pues, qué ordenas!»
34. Dijo ella: «Los reyes, cuando entran en una ciudad, la arruinan y reducen a la miseria a sus habitantes más poderosos. Así es como hacen.
35. Yo, en cambio, voy a enviarles un regalo y ver con qué regresan los enviados».
36. Cuando llegó a Salomón, dijo: «¿Queréis colmarme de hacienda? Lo que Dios me ha dado vale más que lo que él os ha dado. No, sino que sois vosotros quienes están contentos con vuestros regalos.
37. ¡Regresa a los tuyos! Hemos de marchar contra ellos con tropas a las que no podrán contener y hemos de expulsarles de su ciudad, abatidos y humillados».