El Corán
El Corán 44. El dÃa que Le encuentren, serán saludados con: «¡Paz!» Les habrá preparado una recompensa generosa.
45. ¡Profeta! Te hemos enviado como testigo, como nuncio de buenas nuevas, como monitor,
46. como voz que llama a Dios con Su permiso, como antorcha luminosa.
47. Anuncia a los creyentes que recibirán un gran favor de Dios.
48. ¡No obedezcas a los infieles y a los hipócritas! ¡Haz caso omiso de sus ofensas y confÃa en Dios! ¡Dios basta como protector!
49. ¡Creyentes! Si os casáis con mujeres creyentes y, luego, las repudiáis antes de haberlas tocado, no tenéis por qué exigirles un perÃodo de espera. ¡Proveedlas de lo necesario y dejadlas en libertad decorosamente!
50. ¡Profeta! Hemos declarado lÃcitas para ti a tus esposas, a las que has dado dote, a las esclavas que Dios te ha dado como botÃn de guerra, a las hijas de tu tÃo y tÃas paternos y de tu tÃo y tÃas maternos que han emigrado contigo y a toda mujer creyente, si se ofrece al Profeta y el Profeta quiere casarse con ella. Es un privilegio tuyo, no de los otros creyentes -ya sabemos lo que hemos impuesto a estos últimos con respecto a sus esposas y esclavas, para que no tengas reparo. Dios es indulgente, misericordioso.