El Corán
El Corán 21. ¿No ves cómo hace Dios bajar agua del cielo y Él la conduce a manantiales en la tierra? Mediante ella saca cereales de clases diversas, que, más tarde, se marchitan y ves que amarillean. Luego, hace de ellos paja seca. Hay en ello, sÃ, una amonestación para los dotados de intelecto.
22. ¿Es que aquél cuyo pecho Dios ha abierto al Islam y camina asà a la luz de su Señor...? ¡Ay de los que tienen un corazón insensible a la amonestación de Dios! Están evidentemente extraviados.
23. Dios ha revelado el más bello relato, una Escritura cuyas aleyas armonizan y se reiteran. Al oÃrla, se estremecen quienes tienen miedo de su Señor; luego, se calman en cuerpo y en espÃritu al recuerdo de Dios. Ésa es la dirección de Dios, por la que dirige a quien Él quiere. En cambio, aquél a quien Dios extravÃa no podrá encontrar quien le dirija.
24. ¿Es que quien trata de protegerse con su propia persona contra el mal castigo del dÃa de la Resurrección...? Se dirá a los impÃos: «¡Gustad lo que habéis merecido!»
25. Sus predecesores desmintieron y el castigo les vino de donde no lo presentÃan.
26. Dios les hizo gustar la ignominia en la vida de acá, pero, ciertamente, el castigo de la otra vida es mayor. Si supieran...