El Corán
El Corán 22. ¡Nada de eso! Dicen: «Encontramos a nuestros padres en una religión y, siguiendo sus huellas, estamos bien dirigidos».
23. Y así, no enviamos ningún monitor antes de ti a una ciudad que no dijeran los ricos: «Encontramos a nuestros padres en una religión e imitamos su ejemplo».
24. Dijo: «¿Y si os trajera una dirección más recta que la que vuestros padres seguían?» Dijeron: «¡No creemos en vuestro mensaje!»
25. Nos vengamos de ellos. ¡Y mira cómo terminaron los desmentidores!
26. Y cuando Abraham dijo a su padre y a su gente: «Soy inocente de lo que servís.
27. Yo no sirvo sino a Quien me ha creado. Él me dirigirá».
28. E hizo que esta palabra perdurara en su posteridad. Quizás, así, se convirtieran.
29. No sólo eso, sino que les permití gozar, a ellos y a sus padres, hasta que viniera a ellos la Verdad y un Enviado que hablara claro.
30. Pero, cuando la Verdad vino a ellos, dijeron: «¡Esto es magia y no creemos en ello!»
31. Y dijeron: «¿Por qué no se ha revelado este Corán a un notable de una de las dos ciudades...»