El Corán
El Corán 40. ¿Es que puedes tú hacer que un sordo oiga, o dirigir a un ciego y al que se encuentra evidentemente extraviado?
41. O te hacemos morir y, luego, Nos vengamos de ellos,
42. o te mostramos aquello con que les amenazamos. Pues les podemos con mucho.
43. ¡Atente a lo que se te ha revelado! Estás en una vÃa recta.
44. Es, ciertamente, una amonestación para ti y para tu pueblo y tendréis que responder.
45. Pregunta a los enviados que mandamos antes de ti si hemos establecido dioses a quienes servir en lugar de servir al Compasivo.
46. Ya enviamos Moisés con Nuestros signos a Faraón y a sus dignatarios. Y dijo: «Yo soy el enviado del Señor del universo».
47. Pero cuando les presentó Nuestros signos, he aquà que se rieron de ellos,
48. a pesar de que cada signo que les mostrábamos superaba al precedente. Les sorprendimos con el castigo. Quizás, asÃ, se convirtieran.
49. Dijeron: «¡Mago! ¡Ruega a tu Señor por nosotros, en virtud de la alianza que ha concertado contigo! Nos dejaremos dirigir».
50. Pero, cuando retiramos de ellos el castigo, he aquà que quebrantaron su promesa.