Viaje alrededor de mi habitacion
Viaje alrededor de mi habitacion Vi, en efecto, que este método exaltaba insensiblemente mi imaginación y me daba un sentimiento secreto de capacidad poética, del cual me hubiera aprovechado seguramente para escribir con éxito mi epístola dedicatoria en verso si, por desgracia, no me hubiera olvidado de la oblicuidad del techo de mi cuarto, cuya rápida inclinación hacia abajo impidió a mi frente ir tan lejos como mis pies en la dirección en que iba marchando. Me di tan reciamente con la cabeza contra aquella maldita pared, que sacudí el tejado de la casa; los gorriones que dormían sobre las tejas huyeron espantados y el golpazo que recibí me hizo retroceder tres pasos por lo menos.