En una pension alemana

En una pension alemana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Claro que esto es difícil de comprender para ustedes los ingleses, que a todas horas enseñan las pantorrillas en los campos de cricket y se dedican a criar perros en los jardines traseros de sus casas. ¡Qué pena! La adolescencia ha de ser como una rosa silvestre. No acierto a comprender cómo las mujeres de vuestro país pueden pescar marido.

Al decirlo movió la cabeza con tal violencia, que también moví yo la mía, sintiendo que la tristeza se apoderaba de mi corazón. Me pareció que, verdaderamente, habíamos errado el camino. ¿Por qué el genio de lo novelesco había de extender sólo sus alas rosáceas en la aristocrática Alemania?

Fui a mi habitación, me ceñí una cinta color rosa a los cabellos, cogí un volumen de versos de Mörike y bajé al jardín. Junto al invernadero crecía un gran arbusto de lilas purpúreas, y me senté a su pie, encontrando en él un significado melancólico, por aquella su delicada sugestión de medio luto. Yo también me puse a escribir un poema.

Ellos se cimbrean y languidecen como en sueños;

Y nosotros, estrechamente apretados, nos besamos.

No pasé de ahí. «Estrechamente apretados» no me sonaba muy sugestivamente. Olía a armario ropero. ¿Iba a arrastrarse ya por el suelo mi rosa silvestre?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker