En una pension alemana

En una pension alemana

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Él: ¿No crees que sería más discreto para no suscitar sospechas?

Ella: Necesito tener mi propia habitación. (Para sí.) Ya puedes colgar tu gorra tras la puerta de tu cuarto. (Se pone a reír nerviosamente.)

Él: ¡Alabado sea Dios! Mi reina se siente otra vez dichosa.

(En el hotel)

El gerente: Sí, señor, lo comprendo perfectamente. Creo que tengo precisamente lo que usted desea. Tengan la bondad de pasar por aquí. (Los lleva a una salita con alcoba contigua.) Esto estará muy bien para ustedes, ¿no les parece? y, si el señor lo desea, podemos hacerle la cama en el diván.

Él: ¡Magnífico! ¡Magnífico!

(El gerente sale)

Ella (furiosa): Pero yo te dije que quería una habitación para mí. Vaya una jugada que me has hecho. Te advertí que no quería compartir mi habitación con nadie. ¿Cómo te atreves a tratarme así? (Remedando la voz de él.) «¡Magnífico! ¡Magnífico!» No te lo perdonaré jamás.

Él (anonadado): ¡Dios mío!, pero ¿qué ha ocurrido? No lo comprendo. Estoy enteramente a obscuras. ¿Por qué has dejado de amarme, así de repente, y precisamente hoy? ¿Qué he hecho yo? Dímelo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker