Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles En usar cuellos de papel, que son los más económicos, botas de charol y guantes de cabritilla. En que haya muchos médicos y muchos enfermos, muchos abogados y muchos pleitos, muchos soldados y muchas guerras, muchos ricos y muchos pobres. En que se impriman muchos periódicos y circulen muchas mentiras. En que se edifiquen muchas casas, con muchas piezas y muy pocas comodidades. En que funcione un gobierno compuesto de muchas personas como presidente, ministros, congresales, y en que se gobierne lo menos posible. En que haya muchÃsimos hoteles y todos muy malos y todos muy caros.
Verbigracia, como uno en que yo paré la última noche que dormà en el Rosario, que intenté dormir, para ser más verÃdico.
Son precisamente las camas de ese hotel, las que me han sugerido estas reflexiones tan vulgares.
¡Ah! en aquellas camas habÃa de cuanto Dios creó, el quinto dÃa, que si mal no recuerdo, fueron: «los animales domésticos, según su especie y los reptiles de la tierra, según su especie».