Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles Es una laguna como de trescientos metros de diámetro, profunda, adornada de árboles y escondida en la hoya de un médano que tendrá setenta pies de elevación.
Mandé desensillar y mudar caballos.
Yo, aunque sea esto un detalle que no le interesa mucho al lector, me desnudé y echéme al agua.
QuerÃa inspirar confianza a los que me seguÃan, y más que a éstos, a los indios si me descubrÃan en aquel lugar.
Ya debÃan estar prevenidos. Y aquà me detengo hoy. Mañana te contaré los percances del testo del dÃa en que los franciscanos queridos no ganaron para sustos.