Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles ¡Gran virtud es la conformidad! Me resigné a mi suerte. Filosofábamos con los frailes; y como Dios es inmensamente bueno, nos inspiró confianza, y concediéndonos un sueño reparador, nos permitió dormir en el suelo desigual, lo mismo que en un lecho de plumas y rosas.