Una excursión a los indios Ranqueles

Una excursión a los indios Ranqueles

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ese comisión ahorita topando.

—Ya lo veo —le contesté.

Galopamos algunos minutos —hicimos alto viendo que los que venían se habían parado— y después que hablaron con Caniupán, trayendo y llevando mensajes varios indios, continuamos la marcha.

A una indicación de corneta, Caniupán me dijo:

—Ahora topando ya, hermano.

Y como de costumbre, lanzóse a media rienda, dándome el ejemplo.

Esta vez íbamos a toparnos a todo correr en medio de una espantosa algazara que hacían los indios golpeándose la boca abierta con la palma de la mano.

El terreno salpicado de pequeños arbustos, blando y desigual, exponía a todos a una tremenda rodada. No podíamos marchar en formación. Nos desbandábamos y nos uníamos alternativamente. Los pobres frailes, encomendando su alma a Dios, me seguían lo más cerca posible. Muchos rodaron, apretándolos enteros el caballo, y eran jinetes de primer orden. ¡Sarcasmo de la vida! uno de los frailes rodó y salió parado.

Las dos comitivas avanzaban, íbamos materialmente a toparnos ya, cuando a una indicación de corneta sujetaron los que venían y nosotros también.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker