Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles La operación se hizo con la misma facilidad con que un niño separarÃa de una canastilla llena de cuentas negras y blancas las que quisiera.
Cuando una cabra u oveja se quedaba en la majada que no le correspondÃa, los perros la volvÃan al redil.
Me avisaron que el asado estaba pronto. Acabé de mudarme, y ocupé mi puesto en la rueda del fogón.
Al sentarme vi cruzar una cara patibularia.
ParecÃa un indio.
¿Quién era?