Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles 1.º Porque el cacique manda averiguar quiénes son los ladrones, se descubre el hecho y se prueba, se pasa mucho tiempo; 2.º porque los agentes de que se vale se dejan seducir por los ladrones; 3.º porque este procedimiento no le reporta ningún beneficio al juez. El segundo modo es el que se practica más generalidad.
Le roban a un indio una tropilla de yeguas, por ejemplo.
Es fulano, dice por adivinación, o porque lo sabe. Cuenta el número de hombres de armas que tiene en su casa, recluta sus amigos, se arman todos, le pegan un malón al ladrón, y le quitan el robo cuanto más pueden.
Generalmente no hay lucha, porque los que van vindicar la justicia son más numerosos que los que acaudilla el ladrón. Contra la fuerza toda la resistencia es inútil, máxime si no se tiene razón.
Hecho esto, se le da cuenta al cacique, y de lo que a tÃtulo de indemnización se ha quitado se le hace parte. Este hecho hace inútil todo reclamo ante él. Es perder tiempo.
El indio que vaya a decirle:
—Yo le robé a Fulano diez yeguas. Me las ha quitado anoche, y cincuenta más, recibirá esta contestación:
—¿Para qué robaste, pues? Robale vos otra vez y quitale lo que te ha robado.