Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles Aquel dÃa valió por todos los otros, y eso que no he hecho sino pintar a brocha gorda el cuadro. Para iluminarlo con todos sus colores habrÃa tenido necesidad del marco de un libro entero.
Estaba harto y cansado; me eché sobre la blanda yerba, y me quedé pensativo un rato viendo a los indios desparramarse como moscas en todas direcciones y desaparecer veloces como la felicidad.