Una excursión a los indios Ranqueles
Una excursión a los indios Ranqueles Iba a salir del toldo; me llamó y sacándose el poncho pampa que tenÃa puesto, me dijo, dándomelo.
—Tome, hermano, úselo en mi nombre, es hecho por mi mujer principal.
Acepté el obsequio que tenÃa una gran significación y se lo devolvÃ, dándole yo, mi poncho de goma.
Al recibirlo, me dijo:
—Si alguna vez no hay paces, mis indios no lo han de matar, hermano, viéndole ese poncho.
—Hermano —le contesté—: si algún dÃa no hay paces y nos encontramos por ahÃ, lo he de sacar a usted por esa prenda.
La gran significación que el poncho de Mariano Rosas tenÃa, no era que pudiera servirme de escudo en un peligro, sino que el poncho tejido por la mujer principal, es entre los indios un gaje de amor, es como el anillo nupcial entre los cristianos.
Cuando salà del toldo y me vieron con el poncho del cacique, una expresión de sorpresa se pintó en todas las fisonomÃas.
La gente de palacio se mostró más atenta y solÃcita que nunca.
¡Pobre humanidad!