Una excursión a los indios Ranqueles

Una excursión a los indios Ranqueles

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Eso es —le contesté.

Y para mis adentros dije: Era lo único que me faltaba, que este bárbaro me hiciera instrumento suyo. No me contestó.

—¿Y, no tiene otra cosa que decirme? —le pregunté.

—Sí, pero lo dejaremos para más tarde —me contestó.

—¿Tendremos tiempo?

—Sí, hemos de tener.

Me quedé callado a mi vez.

En los tres fogones del toldo cocinaban.

—Vamos a almorzar —me dijo, y pidió en su lengua que nos sirvieran.

No le contesté.

Trajeron platos y cubiertos y pusieron una olla de puchero de vaca entre él y yo.

Me sirvió un platazo.

Comí y callé.

Hacía largo rato que comíamos sin mirarnos ni hablarnos, cuando se presentó un indio, que le habló en araucano con suma vivacidad, y a quien le contestó de igual manera.

Nada entendí; sólo percibí varias veces las palabras: indio Blanco.

Me dio curiosidad.

Pero me dominé; nada pregunté.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker