Del arte de la guerra
Del arte de la guerra »Para explicar esta maniobra, diré que los romanos dividÃan las legiones en tres cuerpos, llamados astarios, prÃncipes y triarios. Los astarios constituÃan la primera lÃnea del ejército, formándola varias filas sólidamente apiñadas. Detrás de ellos estaban los prÃncipes en orden más abierto, y en última lÃnea, los triarios, tan espaciados que, en caso necesario, podÃan mezclarse con ellos los prÃncipes y los astarios. TenÃan, además, los honderos y los ballesteros y otros soldados armados a la ligera, que no estaban en las filas, sino puestos al frente del ejército entre la caballerÃa y la infanterÃa.
»Esta infanterÃa armada a la ligera comenzaba la batalla; si era vencedora, lo que ocurrÃa raras veces, continuaba la victoria, persiguiendo al enemigo; si rechazada, retirábase por los flancos del ejército y por los intervalos dispuestos al efecto, situándose a retaguardia. Entonces entraban en lucha los astarios, y, si no podÃan resistir al enemigo, se retiraban poco a poco pasando por los claros de las filas de los prÃncipes detrás de ellos y, unidos con éstos, renovaban el combate. Si astarios y prÃncipes eran rechazados, retirábanse a la lÃnea de los triarios, ocupando los intervalos que en ella habÃa, y todos juntos, formando una masa, renovaban la lucha. Si entonces eran vencidos, la batalla estaba perdida, porque ya no habÃa medios de rehacerse.