Del arte de la guerra
Del arte de la guerra FABRIZIO —Seguro estoy de que para explicar bien cómo se ordena un ejército en el momento de una batalla, es indispensable narrar de qué modo disponían en tales casos sus tropas los griegos y los romanos. Pero como esto podéis leerlo y estudiarlo en los escritores antiguos, prescindiré de muchos detalles, fijándome solamente en lo que crea necesario imitar para el perfeccionamiento posible de la milicia de estos tiempos. Os mostraré, pues, a la vez cómo se ordena un ejército para las verdaderas batallas, y cómo se ejercita en las simuladas.
»El mayor error que puede cometer quien ordene un ejército para combatir, es formarlo con una sola línea de frente y hacer que el éxito dependa de un solo ataque. Esto nace de haber olvidado cómo en la Antigüedad se disponían las líneas de batalla de modo que las de delante se reconcentraran en las de detrás, sin lo cual no se puede apoyar una línea de combate, ni defenderla, ni reemplazarla, cosas que los romanos observaban cuidadosamente.