Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio De estas dificultades se ha librado Venecia, donde un tribunal de diez ciudadanos puede penar sin apelación a cuantos delincan; y por si no tuviera fuerza para castigar a los poderosos, aunque sà facultades, fueron creadas las CuarentÃas[118], y además se estableció que el Senado, es decir, el Consejo Supremo, pueda también juzgar y castigar; de suerte que no faltan allà ni acusadores ni jueces para tener a raya a los poderosos.
Viendo cómo en Roma, organizada por sà misma y con la intervención de tantos hombres prudentes, a cada momento ocurrÃan sucesos que obligaban a dictar leyes nuevas en favor de la libertad, no es de admirar que en otras ciudades, más desorganizadas en su origen, surjan tales obstáculos al afianzamiento de un buen régimen.