Discursos sobre la primera decada de Tito Livio

Discursos sobre la primera decada de Tito Livio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando, presentado el asunto al pueblo, ve este ganancia, aunque en el fondo se oculte pérdida, y cuando le parece magnánimo, aunque encubra la ruina de la república, siempre será fácil persuadir a la multitud: en cambio, será siempre difícil que apruebe lo propuesto si en la apariencia hay pérdida o cobardía, aunque conduzca a provecho o salvación del Estado. Esto lo demuestran infinitos ejemplos de los romanos y de los demás pueblos antiguos y modernos. Entre ellos el de Fabio Máximo en Roma, de quien opinó pésimamente el pueblo por querer persuadirle de lo útil que era a la república maniobrar lentamente contra el ímpetu de Aníbal, y no presentarle batalla. Calificaba el pueblo de cobardía este consejo, sin advertir su conveniencia y sin que Fabio alegara razones convenientes en su apoyo; y tanto ciega a los pueblos las ilusiones de victorias, que el romano cometió el error de autorizar al general de la caballería de Fabio a presentar batalla, aunque Fabio no quisiera, cuya autorización expuso al ejército a ser destruido, si el prudente Fabio no lo remediara. Y no le bastó esta experiencia, sino que eligió cónsul a Varrón, cuyo único mérito era andar diciendo por las calles y los sitios públicos de Roma que destrozaría a Aníbal en cuanto le concedieran mando en el ejército. Esto ocasionó la batalla y derrota de Cannas, y casi la ruina de Roma.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker