Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio A esta opinión mía de que donde hay nobles no se puede fundar una república, se objetará presentando el ejemplo de la república veneciana, en la que solo los nobles desempeñan los cargos públicos; pero contestaré que el ejemplo es ineficaz, porque en Venecia los nobles más lo son de nombre que de hecho, a causa de que sus riquezas proceden del comercio, consisten más en valores mobiliarios que en fincas territoriales, y ningún noble posee castillo ni jurisdicción sobre los hombres. El título de noble es en ellos título de dignidad o de prestigio, sin fundarse en ninguno de los privilegios que tienen en los otros países. Como en las demás repúblicas hay divisiones con distintos nombres entre los ciudadanos, en Venecia se dividen en nobleza y pueblo. La nobleza ejerce o puede ejercer todos los cargos públicos, de los cuales está excluido el pueblo, sin que esto altere el orden en aquella república, por motivos que ya hemos explicado.
Fundad, pues, una república donde existe ya grande igualdad o donde se establezca, y, al contrario, fundad un reino allí, donde la desigualdad sea también grande. De otro modo, haréis un edificio desproporcionado y de corta vida[134].