Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Oportuno sería decir aquí los procedimientos de que se valían los romanos al invadir una nación, si no los hubiéramos referido ya en nuestro tratado El príncipe, donde se habla de ellos ampliamente[151]; diremos solo con brevedad que en las nuevas comarcas procuraban tener siempre algunos amigos que les sirvieran como escala o puerta para entrar o salir o permanecer en ellas. Así se ve que por medio de los capuanos entraron en Samnio, de los camertinos en Etruria, de los mamertinos en Sicilia, de los saguntinos en España, de Masinisa en África, de los etolios en Grecia, de Eumenes y otros príncipes en Asia, de los marselleses y de los eduos en la Galia; nunca les faltó apoyo de esta clase que facilitase sus empresas para conquistar pueblos y matenerlos sujetos a su dominación. Los Estados imitadores de esta conducta necesitarán menos de la fortuna que los que no la observen, y para que todo el mundo comprenda cuánto más influyó el valor que la fortuna en las conquistas romanas[152], hablaremos en el siguiente capítulo de las condiciones de los pueblos con los que tuvieron que guerrear y de la obstinación con que estos defendieron su libertad.