Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Todas nuestras acciones imitan a la naturaleza; no es posible ni natural que un tallo delgado mantenga grueso ramaje, ni que una república pequeña conquiste ciudades y reinos que sean más grandes y poderosos que ella y, si los conquista, le sucede lo que al árbol que tiene ramas más gruesas que el tronco, que el peso de aquellas lo agobia y el menor impulso del viento lo derriba. Asà sucedió a Esparta: ocupó todas las ciudades de Grecia, y cuando se rebeló Tebas, las demás imitaron su ejemplo y quedó el tronco sin ramas.
No podÃa suceder esto a Roma, cuyo tronco era tan grueso que sostenÃa fácilmente todas las ramas, y a tal procedimiento, unido a otros que mencionaremos más adelante, debió Roma su grandeza y su poder; lo cual expresa Tito Livio en pocas palabras, cuando dice: Crescit interea Roma Albæ ruinis.