Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio En conclusión, las fortalezas en el interior de la patria y para dominarlas, son perjudiciales, y para conservar las tierras conquistadas, inútiles. Lo afirmo fundándome en la autoridad de los romanos, quienes en las comarcas donde querían mantener por la fuerza su dominio, no las edificaban y destruían las hechas. A los que aleguen contra esta opinión, los ejemplos de Tarento en la Antigüedad y de Brescia en estos tiempos, ciudades que, sublevadas, pero quedando en poder de los dominadores sus fortalezas, por medio de estas las recuperaron, responderé que para recobrar a Tarento al cabo de un año fue enviado Fabio Máximo con todo su ejército, quien lo mismo hubiera vencido la sublevación no estando la fortaleza en poder de los romanos, y si por ella atacó Fabio la ciudad, de no haberla, hubiera acometido por cualquier otro punto, con igual resultado. No comprendo la utilidad de una fortaleza cuando para rendir la plaza que domina se necesita un ejército consular y un general como Fabio Máximo. Que los romanos se hubieran apoderado de Tarento de cualquier otro modo lo prueba el ejemplo de Padua, que no tenía ciudadela y la reconquistaron con su ejército.