Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio En resumen: el príncipe que pueda tener buen ejército no necesita edificar fortalezas, y el que no lo tiene tampoco debe construirlas. Lo que le conviene es fortificar la ciudad donde habite y tenerla bien provista y bien dispuestos sus habitantes a resistir el ataque del enemigo, para dar tiempo a un tratado o un auxilio extranjero que le libre de él. Todos los demás medios son costosos en la paz e inútiles en la guerra.
Quienes aprecien bien cuanto he dicho, conocerán que los romanos, sabios en todas las cosas, fueron prudentes en sus determinaciones respecto a los latinos y a los privernates, a los cuales sujetaron a su dominación sin necesidad de fortalezas y por medios más hábiles y valerosos.