Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Debió bastar al pueblo de Tiro que Alejandro aceptara las condiciones que primero rehusó, y era para aquel una brillante victoria obligar a tan grande hombre con las armas en la mano a condescender con su deseo. Debió bastar también al pueblo florentino, y también era una victoria, que el ejército español cediera en algunas de sus pretensiones y no realizase todos sus propósitos, que eran tres: cambiar el régimen de gobierno en Florencia, separarla de la alianza francesa y obligarla a dar dinero. Con ofrecerle de estas tres cosas las dos últimas, hubiera quedado al pueblo una, la de conservar su forma de gobierno. Teniendo este honor y esta satisfacción, no debió cuidarse de los otros dos propósitos, puesto que mantenía su independencia; ni aun esperando como segura mayor victoria, exponer a los caprichos de la fortuna sus últimos recursos, cosa que sin extrema necesidad, no hace ninguna persona prudente.