Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Es evidente que la existencia de todas las cosas de este mundo tiene término inevitable; pero solo cumplen toda la misión a que el cielo generalmente las destina las que no desorganizan su constitución, sino, al contrario, la mantienen tan ordenada que no se altera, o si se altera, no es en su daño[206]. Y refiriéndome a cuerpos mixtos[207], como son las repúblicas o las sectas religiosas, afirmo que son saludables las alteraciones encaminadas a restablecerlas en sus principios originales. Por eso están mejor constituidas y gozan de más larga vida las que en sus propias instituciones tienen los medios de frecuente renovación o la consiguen por accidentes extraños al régimen habitual de su existencia.