Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio También es una verdad más clara que la luz del dÃa que, de no renovarse estos cuerpos, perecen. La renovación solo puede hacerse, como he dicho, volviendo a las primitivas instituciones[208], porque los principios de las religiones, repúblicas y reinos, por necesidad contienen en sà algo bueno en que fundan su primer prestigio y su primer engrandecimiento, y como con el transcurso del tiempo aquella bondad se corrompe, si no ocurre algo que la vivifique, por necesidad mata el organismo que animaba. Por eso dicen los médicos hablando del cuerpo humano: Quod quotidie aggregatur aliquid, quod quandoque indiget curatione[209].