Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Era esta opinión sabia y buena; pero no se debe dejar crecer un mal por conseguir un bien que el mismo mal, creciendo, impedirá realizar. Debió tener en cuenta que, juzgadas sus obras e intenciones por los resultados, en el caso de conservar largo tiempo la fortuna y la vida, podía atestiguar a todo el mundo que aquellas tenían por objeto el bienestar de la patria y no su personal ambición, arreglando las cosas de suerte que su sucesor no pudiera valerse para el mal de las leyes que él estableciera para el bien común; pero, engañado por su opinión antedicha, no conoció que la malignidad, ni la doma el tiempo, ni la aplacan las dádivas y beneficios. Por no saber imitar a Bruto perdió, a la vez que a su patria, el gobierno y la fama.
Tan difícil como salvar un Estado libre es salvar un reino, y lo demostraremos en el siguiente capítulo.