Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio El ejemplo de Fabio Máximo de permanecer en fuertes posiciones es bueno cuando se tiene tan valeroso ejército que el enemigo no se atreve a atacarle. No puede decirse que Fabio evitara la batalla, sino que quería darla en condiciones ventajosas, porque si Aníbal fuera en su busca le hubiera esperado librando el combate, pero Aníbal no se atrevió a combatir con Fabio en las condiciones que este deseaba, y tanto uno como otro esquivaban la batalla. Si alguno de ellos la hubiera querido dar de cualquier modo, el otro no podía tomar más que uno de los dos partidos antes citados, o el de la fuga.
Millares de ejemplos comprueban esta verdad, especialmente en la guerra que los romanos hicieron a Filipo de Macedonia, padre de Perseo, porque, atacado por el ejército de Roma, determinó no batallar e imitar para ello la conducta de Fabio Máximo en Italia; al efecto se atrincheró en la cima de un monte, creyendo que los romanos no se atreverían a acometerle en aquel sitio; pero estos lo atacaron arrojándole de sus posiciones, y no pudiendo Filipo resistirles, huyó con la mayor parte de su ejército; lo salvó de la completa destrucción la aspereza de la comarca, que impidió a los romanos perseguirle.