Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Resulta, pues, que es útil no combatir cuando los ejércitos tienen las condiciones que poseía el de Fabio o que tuvo el de Cayo Sulpicio, es decir, que sea tan bueno que el enemigo no se atreva a atacarle en sus atrincheramientos y que internado en tu país sin haberlo dominado, tropiece con dificultades para las subsistencias. En este caso, es la mejor determinación la que da Tito Livio: Nolens se fortunae committere adversus hostem, quem tempus deteriorem in dies, et locus alienus, faceret[226]. Pero en cualquier otro caso no se puede esquivar la lucha sino con deshonor y peligro, porque huir como lo hizo Filipo equivale a ser vencido, y más vergonzosamente que en una derrota, puesto que no se da prueba alguna de valor. Si él logró salvarse, no lo lograría otro, a no ayudarle, como a Filipo, las dificultades del terreno.