Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio También habla Tito Livio de Manlio con elogio, mostrando que su severidad al ordenar la muerte de su hijo hizo tan obediente el ejército al cónsul, que a tal obediencia debÃase la victoria del pueblo romano contra los latinos, y tanto le alababa, que después de esta victoria, de describir todo el plan de la batalla y de mostrar los peligros que corrió el pueblo romano y las dificultades que necesitó vencer, termina diciendo que solo el valor de Manlio dio la victoria a los romanos. Comparando después las fuerzas de ambos ejércitos, afirma que hubiera vencido el que estuviese a las órdenes de Manlio.
Teniendo, pues, en cuenta lo que los escritores dicen de Valerio y de Manlio, es muy difÃcil la elección; pero a fin de no dejar sin resolver el asunto, digo que, tratándose de un ciudadano sometido a las leyes de una república, la conducta más laudable y menos peligrosa es la de Manlio, por resultar completamente favorable al Estado y no a la ambición privada: que no se forma partido mostrándose con todos severo y amando solo el bien de la patria. Quien tal hace no tiene de esos amigos que, como antes decimos, llámanse partidarios. El proceder de Manlio es, por tanto, conveniente y laudable en una república, por atender a la utilidad pública y no permitir sospechas de ambición individual.