Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Resulta, pues, que siendo Manlio y Valerio igualmente obedecidos, consiguieron por distinta vía el mismo resultado; pero los que quieran imitarles, se exponen a atraerse el desprecio o el odio que mencioné al hablar de Aníbal y de Escipión, odio o desprecio que solo evita o mitiga una gran superioridad sobre los demás.
Resta apreciar ahora cuál de ambos procedimientos es preferible, y no es cosa resuelta, porque los escritores lo mismo elogian uno que otro. Sin embargo, los que escriben para la educación de los príncipes son más partidarios de Valerio que de Manlio, y Jenofonte, citado anteriormente, al presentar muchos ejemplos de la bondad de Ciro, resulta estar bastante de acuerdo con lo que de Valerio dice Tito Livio en el siguiente párrafo: Non allias militi familiarior dux fuit, inter infimos militum omnia haud gravate munia obcundo. In ludo praeterea militari, cum velocitatis viriumque inter se aequales certamina ineunt, comiter facilis vincere ac vinci, vultu eodem; nec quemquam aspernari pareen qui se offerret; factis benignus pro re: dictis, haud minus libertatis aliente, quam sute dignitatis mentor; et (quo nihil popularis est) quibus artibus petierat magistratus, iisdem gerebat.[238]