Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Prometida esta cesión de autoridad, ordenó Camilo que se formaran tres ejércitos. El primero debía ir a sus órdenes contra los etruscos; el segundo, al mando de Quinto Servilio, permanecería próximo a Roma para hacer frente a los latinos y a los hérnicos si intentaban algún movimiento ofensivo, y el tercero, mandado por Lucio Quintio, debía atender en todo caso a la guarda de la ciudad y a la defensa de sus puertas y del Senado. Determinó, además, que Horacio, uno de sus colegas, proveyese de armas, de trigo y de los demás efectos necesarios en tiempos de guerra. A otro colega suyo, Cornelio, encargó presidir el Senado y las reuniones del pueblo para aconsejar lo que diariamente debería hacerse. De esta manera, y por la salvación de la patria, mostráronse entonces todos los tribunos dispuestos a mandar y a obedecer.