Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Los prenestinos enviaron su ejército contra los romanos, situándolo junto al río Allia, en el sitio donde aquellos habían sido derrotados por los galos, eligiéndolo para inspirar confianza a sus soldados y temor a los de Roma, por el recuerdo del descalabro. Aunque su esperanza era fundada, por las razones ya dichas, el resultado de la batalla demostró que el verdadero valor no teme tan débiles obstáculos. Bien lo expresa Tito Livio al poner en boca del dictador las siguientes palabras, dirigidas al general de su caballería: Vides tu, fortuna illos fretos ad Alliam consedisse; at tu, fretus armis animisque, invade mediam aciem[250].
El verdadero valor, la excelente disciplina y la confianza que inspiran repetidas victorias, no las anulan cosas de tan poca monta; ni una preocupación vana les amedrenta, ni un ligero desorden les perjudica, como se vio cuando, estando en campaña los dos cónsules llamados Manlio, contra los volsgos, enviaron imprudentemente parte de sus tropas a devastar tierras de los enemigos, y los que marcharon y los que en el campamento quedaron fueron a la vez acometidos por los volsgos, de cuyo peligro no libró a los romanos la prudencia de los cónsules, sino el valor de los soldados, como dice Tito Livio con estas palabras: Militum, etiam sine rectore, stabilis virtus tutala est[251].