Discursos sobre la primera decada de Tito Livio
Discursos sobre la primera decada de Tito Livio Lo contrario sucede en la segunda clase de ejércitos. En ella domina el furor y no la disciplina, y así eran las tropas de los galos, cuyo ardor desaparecía durante el combate; porque si no alcanzaban la victoria al primer choque, faltándoles la disciplina, que sostiene el valor, y no teniendo cosa alguna que les inspirara confianza, salvo el furor con que empezaban la batalla, cuando se enfriaba el primer ardimiento eran vencidos. No sucedía esto en los ejércitos romanos. Tranquilos ante el peligro por su buena organización, sin desconfiar de la victoria, firmes en sus posiciones, con igual valor y tenacidad combatían al principio que al fin de la batalla, y el ardor del combate aumentaba su esfuerzo.
La tercera clase de ejércitos es aquella en que las tropas no tienen valor natural ni disciplina militar, como sucede a los ejércitos italianos de nuestros tiempos, los cuales son completamente inútiles, y solo vencerán en el caso de que cualquier imprevisto accidente ponga en fuga al enemigo. Sin necesidad de alegar ejemplos, bien a la vista están las diarias pruebas de que carecen de todas las virtudes militares.