La Mandrágora
La Mandrágora Tan suave es el engaño cuando conduce al deseado objeto que aquieta todo afán y hace dulce todo lo amargo. Oh sublime y raro remedio, tú a las almas errantes muestras el buen camino, tú con tu gran potencia al hacer felices a los demás enriqueces al Amor; tú vences, sólo con tus santos consejos, piedras, venenos y encantos.