La Mandrágora
La Mandrágora CANCIÓN
Para que la canten antes de la representación, Musas y Ninfas[1]
Porque la vida es breve, y muchas son las penas que viviendo y luchando todos soportamos, tras nuestros anhelos vamos pasando y consumiendo los años; y aquel que al placer renuncia para vivir con angustias y afanes no conoce del mundo los engaños. O de qué males y de qué extraños casos son casi todos los mortales oprimidos.
Para huir de este tedio hemos elegido apartada vida y siempre en fiesta y júbilo, donosos jóvenes y alegres Ninfas, estamos reunidos. Ahora, aquà hemos venido con nuestra armonÃa sólo para honrar esta tan alegre fiesta y dulce compañÃa.
Además, aquà nos ha traÃdo el nombre de aquél que os gobierna[2], en quien se ven reunidos todos los dones de la imagen eterna[3]. Por tal gracia suprema, por tal feliz estado, podéis estar alegres, gozar y dar las gracias a quien os lo ha concedido[4].
