Blackout
Blackout —Podemos aguantar unas horas más —aseguró uno de los ingenieros.
Pero todos sabÃan que eso era una mentira piadosa.
En BerlÃn, mientras tanto, la ministra Michelsen convocaba a una última reunión de emergencia. SabÃa que pronto, las ciudades se verÃan obligadas a evacuar de manera masiva. SabÃa que los gobiernos podrÃan caer.
—Debemos asumir que esto es un ataque coordinado —afirmó ante los lÃderes militares—. Necesitamos identificar y neutralizar a los responsables... ahora.
Manzano, a cientos de kilómetros, intentaba hacer lo mismo. Descubrieron que los atacantes planeaban un nuevo golpe: sobrecargar de manera simultánea varios nodos de energÃa, provocando apagones definitivos y daños irreparables.
—Si no los detenemos, destruirán las plantas que aún funcionan —murmuró Manzano.
—¿Y cómo los detenemos? —preguntó Shannon, la desesperanza asomando en su voz.
Manzano la miró, con una determinación frÃa:
—Siguiendo su propio rastro.