Blackout
Blackout Manzano regresó a su apartamento, el frÃo calándole hasta los huesos. Se dejó caer en un sillón, intentando procesar la magnitud del desastre. Su vecino, Bondoni, apareció otra vez en la puerta, una vela en la mano.
—¿Te enteraste? —dijo—. Radio Monte Carlo afirma que es todo Europa. No solo Italia.
—¿Sabes algo de los sistemas inteligentes de energÃa? —preguntó Manzano, la mente trabajando a toda velocidad.
Bondoni negó con la cabeza.
—Solo sé que sin ellos, el mundo se detiene.
Manzano encendió su vieja laptop con baterÃa. El router estaba muerto. Sin red, sin información, solo oscuridad. Pero en su memoria, los conocimientos de su pasado como hacker brillaban como fósforos en la noche.
SabÃa que los contadores inteligentes —esos medidores electrónicos conectados a la red— podÃan ser manipulados. SabÃa que alguien podrÃa haberlos usado como armas.
El apagón no era el problema.
Era la advertencia.
Mientras tanto, en Ybbs-Persenbeug, Austria, en una planta hidroeléctrica, los ingenieros intentaban reiniciar sus generadores manualmente. Cada intento fallido era un latido más perdido en el corazón muerto de Europa.